ACTUALIZACION 13 NOVIEMBRE DE 2017: ¡NOS EMOCIONA ANUNCIAR QUE HEMOS ALCANZADO NUESTRO OBJETIVO Y HEMOS RECAUDADO €5.000!

Gracias a tu increíble apoyo, animales como Galicia y Pablo pueden empezar sus nuevas vidas en un lugar seguro como Wings of Heart. Estos bebés, así como los animales cuyas historias hemos compartido durante las últimas semanas como parte de la campaña “Una Vida sin Miedo”, viven libres en el santuario gracias al apoyo de personas como tú. Estamos muy agradecidos.

En estos momentos estamos con los preparativos del último capítulo de la campaña para compartirlo contigo muy pronto. Va a ser muy especial.

Mientras tanto, la campaña sigue abierta hasta viernes: puedes realizar un donativo o compartirla. El dinero que hemos recaudado como parte de la campaña será destinado a proveer medicamentos, comida y cuidado a los animales del santuario. Los animales siguen llegando al santuario y necesitamos todo el apoyo posible.

Gracias por ser parte de nuestro sueño: que todos los animales merecen vivir “Una Vida Sin Miedo”.

De parte de los animales (y de sus cuidadores y cuidadoras) de Wings of Heart – ¡¡MUCHAS GRACIAS!!


Fundado en 2011, el Santuario Wings of Heart, ubicado en las afueras de Madrid, cuida y atiende a más de 300 animales considerados “de granja” que, de otro modo, habrían sido enviados a una muerte dolorosa, aterradora y prematura como parte de la industria ganadera. Nuestro objetivo es muy simple: salvar vidas y proporcionar un hogar seguro de por vida a estos animales para que puedan vivir sin temor y rodeados de todo el amor y el respeto que merecen.

Sobre la Campaña

La serie “Una Vida Sin Miedo” te presentará a ocho de nuestros habitantes (y sus amigos más cercanos) y compartirá contigo sus historias. En el transcurso de dos meses, conocerás a Agustín el cerdo, Parchís el ganso, Evaristo la cabra, entre otros, y te mostraremos que, aun siendo animales de distintas especies, con personalidades definidas y gustos propios, todos ellos tienen una cualidad común: han dejado de ser “algo” para convertirse en “alguien”.  

Comprobarás que han dejado de ser mercancías para pasar a ser individuos con amigos con los que divertirse y pasar el tiempo, con muchas ganas de dar amor y recibirlo y, sobre todo, con el deseo de vivir sus propias vidas. Ahora son libres y nunca serán destinados al consumo humano.

Para nosotros es un gran privilegio poder compartir con ellos nuestras vidas.

Capítulo 1: Eneko

Estamos encantados de poder compartir contigo el primer capítulo de nuestra serie “Una Vida Sin Miedo”. Esta campaña tiene como fin sacar a la luz algunas de las historias de nuestros habitantes que, sin tu apoyo, habrían tenido un futuro totalmente diferente del que, por suerte, van a poder disfrutar en el Santuario.

Empezamos con uno de nuestros habitantes más especiales: un cerdo llamado Eneko. Cruce de cerdo y jabalí, llegó al Santuario en febrero de 2012, junto a su hermano Koke. Ambos iban a ser destinados a hacer de sparring para perros en su aprendizaje como cazadores de jabalíes. Estos bebés tan mimosos, juguetones y traviesos pronto acapararon casi toda nuestra atención, así como la de voluntarios y visitantes.

Eneko dejó atrás sus trastadas y, ya de adulto, se ha convertido en un cerdo bastante tranquilo, aunque a veces le encante salir a explorar. Le apasiona disfrutar de largas siestas y darse baños en su charca, sobre todo con el calor del verano. Se siente feliz porque es él quien marca sus tiempos y dirige su propia existencia. Sólo rompe su propio ritmo cuando oye, ve y huele que se acerca la hora de su comida. Es muy inteligente y nos tiene admirados cuando, por ejemplo, nos ayuda a limpiar su dormitorio.

Tras cumplir cinco años y medio en libertad, los dos hermanos no se habían separado jamás hasta que, hace dos semanas, su hermano Koke enfermó de repente y murió. A pesar de avisar de urgencia al veterinario y llevarlo al hospital, nada pudo hacerse ya para salvarle la vida. Ahora Eneko está bastante triste y necesita todo el apoyo que podamos darle.

Uno de los grandes desafíos al que nos enfrentamos en los santuarios, es que estamos cuidando a unos animales que la industria ganadera cría sólo para vivir unos meses o, como mucho, un par de años. Animales explotados en granjas, donde se manipulan genéticamente para que su crecimiento sea mayor y más rápido, con el único fin de asegurar el máximo beneficio posible de sus cuerpos. Es decir, que pongan antes muchos más huevos, que produzcan leche sin cesar o que sean más grandes, de mayor peso y, por consiguiente, con más carne para vender. A los ganaderos poco les importa si sus prácticas implican que estos animales tengan luego graves problemas de salud. En el momento en que enferman o que sus cuerpos se agotan por el abuso constante al que han sido sometidos, se les manda sin consideración al matadero porque dejan de ser “útiles” en términos económicos. No se les cría para tener un futuro. Su vida es tan corta que, desgraciadamente para nosotros, los veterinarios no tienen el conocimiento suficiente para establecer el tratamiento más adecuado para ellos si enferman de adultos, como en el caso de Koke.


Sabemos que, gracias al apoyo de personas como tú, Koke vivió rodeado de amor y sin miedo. En su memoria y en la todos aquellos que un día nos dejaron, seguiremos trabajando con la misma ilusión y energía para darles la mejor vida posible a Eneko y a los más de 300 animales que viven actualmente en el Santuario. 

Y es aquí es donde también entraste tú. Al apoyar nuestra campaña “Una Vida Sin Miedo”, estarás dando esperanza a Eneko y a todos sus compañeros. Estarás asegurando que, cuando un animal enferme y necesite atención veterinaria, la tenga. Estarás ayudando a que podamos abrir nuestra puerta a aquellos animales que aún no conocemos, pero que sabemos con seguridad que llegarán pronto y nos necesitarán.

Con tu ayuda, estaremos dando “Una Vida Sin Miedo” a un animal que lo necesita.

Gracias por tu apoyo <3

Capítulo 2: Trasgu

En el segundo capítulo de la serie “Una Vida Sin Miedo“, compartimos contigo una historia que bien podría haber salido directamente de un libro de cuentos infantiles: Trasgu, una corderita ciega que fue, literalmente, arrojada a los lobos. 

Todo comenzó en Belmonte, un pueblo de Asturias (España), cuando la pequeña corderita fue desechada y lanzada cruelmente al recinto de un grupo de lobos, con la intención de que éstos se la comieran viva. Increíblemente, en vez de atacarla, los lobos la acogieron y protegieron y, sorprendentemente, Trasgu no sufrió herida alguna por su parte.

Cuando su historia salió a la luz en marzo de 2015, a raíz de la denuncia interpuesta por ANADEL (Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad), Trasgu pudo ser rescatada y traída al Santuario. A su llegada, le hicimos un examen veterinario y fue entonces cuando descubrimos que estaba prácticamente ciega, posiblemente como resultado del golpe sufrido en la cabeza al ser lanzada con fuerza, y desde una gran altura, al recinto de los lobos.

Al miedo tan grande que tenía al llegar, había que sumar su incapacidad visual. Para poder ayudarla en su periodo de adaptación y darle la atención que precisaba, vivió con nosotros los primeros meses. Su miedo fue desapareciendo día a día y su confianza en nosotros creció. Aunque a Trasgu le encantaba jugar con sus amigos humanos, sabíamos que nuestra compañía no era a la larga la mejor opción para ella y buscamos otras alternativas. Nuestra intención era que se fuera adaptando poco a poco al espacio destinado a las ovejas y es aquí donde entra en juego Paco, su mejor amigo.

Para que pudiera seguirle y se sintiera más segura, decidimos ponerle a Paco un collar con una campanita. Se convirtió en su lazarillo, en sus ojos, pero en sólo dos días, se acostumbró tan bien al espacio que ya no hizo falta usar más la campanita. En la actualidad, Trasgu ya es una oveja adulta que, a pesar de su ceguera, vive tranquila y feliz formando parte del gran rebaño de ovejas de Wings of Heart.

Gracias al amor, la amistad y la paciencia, la pequeña corderita ciega, cuyo cruel destino hubiera sido ser devorada por los lobos, se salvó. Trasgu vive ahora “Una vida sin miedo”.

En estas últimas semanas hemos rescatados a tres corderitos y estamos seguros de que llegarán más en los próximos meses. Tanto ellos como el resto de animales que actualmente viven en el Santuario, además de aquéllos que cruzarán nuestra puerta en el futuro, dependen de ti para que nosotros podamos cumplir la promesa de proporcionarles la vida que merecen: Una Vida Sin Miedo.

Capítulo 3: Parchís

Poco sabemos de la vida anterior de Parchís y de su hermana, Oca. Aparecieron un día de verano de 2013 en una calle de Madrid, perdidas, asustadas y acurrucadas, en un intento por sentirse seguras, mientras la gente pasaba y las miraba con curiosidad. Estas dos pequeñas ocas no hubieran podido sobrevivir sin la ayuda de una joven pareja que las recogió y las llevó a su casa. Estas personas salvaron sus vidas.

Las dos ocas estaban aterradas por la experiencia vivida. Las acomodaron dentro de una caja, con una manta en la que podían ocultarse y con un barreño que les servía de piscina. Por supuesto, Parchís y Oca no podían pasar toda su vida en un apartamento, por lo que estas personas comenzaron a buscar un hogar seguro para ellas. Fue así cómo nos contactaron y las dos hermanos llegaron al santuario Wings of Heart, con apenas un mes de vida, donde les esperaba su nuevo hogar con piscina y muchos nuevos amigos.

Parchís es uno de los miembros más sociables, simpáticos y cariñosos de nuestra familia. Le encanta pasear con las personas que están en el santuario, comunicarse con ellas y seguirlas a todas partes, igual que hubiera hecho con su madre y hermanos. Adora sobre todo a sus cuidadoras y le gusta mucho que le hagan caricias. Cuando vienen los veterinarios no se despega ni un segundo de ellos. Le encanta enterarse de todo lo que sucede a su alrededor y, por encima de todo, ser el centro de atención.

Parchís no sólo adora a las personas, sino también a sus compañeras de especie, como King y Gustavo, dos ocas blancas con las que explora, juega y pasea por todo el santuario. Las ocas, en contra de lo que se opina de ellas, son animales muy gentiles, cariñosos, amables y con una gran memoria. Si su calidad de vida es buena, pueden llegar a vivir más de veinte años. A este trío le queda mucha vida por delante para disfrutar de su libertad en el santuario.

Gracias al apoyo de gente como tú, nuestro dulce y gracioso Parchís se salvó y ahora vive “Una vida sin miedo”.

Capítulo 4: Evaristo

Conoce a Evaristo – Una pequeña cabra con un gran corazón

Evaristo es una cabrita enana que llegó a nosotros en febrero de 2016 siendo apenas un recién nacido. Su cruel destino habría consistido en ser el primer lote de una rifa en las fiestas de un pueblo de la Sierra de Madrid. El premio para el ganador era “Llévate tu comida a casa aún viva, mátala y sírvela como cena”. Afortunadamente para él, su destino cambió, se salvó y llegó a Wings of Heart.

Desde el principio, Evaristo era una cabrita muy tierna y cariñosa que adoraba la compañía de las personas. Buscaba siempre nuestra atención y, si no lo conseguía de inmediato, nos perseguía hasta que sucumbíamos a sus encantos. Hoy, con un año y medio, sigue siendo exactamente igual. Le encanta estar literalmente en medio de todo y ser el centro de todas las miradas y, sobre todo, de todas las caricias. No siempre nos permite hacer nuestro trabajo al ritmo que nos gustaría. En cuanto nos ve acude corriendo a nosotros, nos da con la patita o se sube a nuestras piernas, nos arranca una sonrisa y hace que nos tomemos “descansos forzosos” para ofertarle con sus premios favoritos: besos y caricias sin fin. Evaristo es adorable, muy fácil de amar e inmensamente feliz en el Santuario.

Cuando creció un poco, intentamos que viviera en el recinto grande de las ovejas, pero lo tuvimos que trasladar de nuevo a la guardería porque siempre se escapaba para volver a ella y jugar con sus amigos, Bimba y Domingo. Él ha decidido que la guardería es su hogar, sabe que nos tiene muy cerca y disfruta mucho de la compañía de los más pequeños.

Evaristo, al igual que todos sus compañeros, fue rescatado y liberado del cruel destino para el que nació: convertirse en un plato de comida. Gracias al apoyo de personas como tú, podemos seguir dando a las cabras como Evaristo o la pequeña Galicia, a quien rescatamos hace unos días, la vida que se merecen. Podemos darles “Una vida sin miedo”.

¿Nos ayudarás a seguir salvando vidas?

Capítulo 5: Manuel

La estrella del capítulo cinco de nuestra serie “Una vida sin miedo” es Manuel, un toro que llegó a Wings of Heart una mañana de finales de octubre de 2012, junto a su mejor amiga Ruth. Ambos tenían apenas tres meses de vida, provenían de la misma ganadería de toros “de lidia” y, a pesar de su corta edad, ya tenían el miedo arraigado en lo más profundo de su cuerpo.

Antes de ser rescatado, las opciones que tenía Manuel dependían, en gran medida, del tipo de tortura que hubieran planeado para él sus criadores.


Siendo un becerrito, podría haber muerto en una becerrada. Con uno o dos años, podría haber acabado en festejos taurinos, siendo apaleado, ensogado, embolado y asesinado. Con 3 o 4 años, podría haber muerto en una plaza de toros o, como ocurre con la mayoría de los toros de lidia, haber sido descartado y enviado al matadero.

Por fortuna, Manuel y su amada Ruth fueron rescatados. Y así comenzaron sus vidas en libertad. Desde aquel momento, les dimos la oportunidad de vivir una vida sin miedo.

Antes de llegar al Santuario, Manuel no había tenido ningún contacto con el ser humano y no había recibido nunca una caricia. No confiaba en nosotros y teníamos que hacer terapia diaria con él. Con todo nuestro cariño y paciencia, fuimos acercándonos poco a poco a él y demostrándole que ya nunca nadie le haría daño. Tuvimos la suerte de contar con Javi, por aquel entonces un becerro un poco mayor que él, con el que aprendió a sentirse seguro.

En las ganaderías de toros “de lidia” no permiten que estos animales tengan trato con el hombre para evitar que conozcan la otra vertiente, la bondad humana. Si lo hicieran, los toros desarrollarían comportamientos sociables, y esto equivaldría a negar la arraigada creencia de que esta “raza” es, por naturaleza, agresiva y peligrosa.

Hoy Manuel, con cinco años, es un toro adulto, sano y fuerte. Aunque sigue siendo bastante tímido, confía más en nosotros y nos deja acariciarle. Pasa sus días de forma tranquila, siempre cerca de sus compañeros preferidos, Ruth y Javi, y de su amiga Angelines, una vaca rescatada en 2016.

El futuro de Manuel podría haber sido muy diferente, pero, gracias al apoyo de personas como tú, hemos podido ayudarlo. Le hemos dado a él y a Ruth la vida que merecen. Ningún animal debería nacer con el propósito de ser torturado por “entretenimiento”, sino con el de merecer vivir “Una vida sin miedo”.

Gracias por ayudarnos a seguir salvando vidas

Capítulo 6: Rita

Nos quedan solamente dos semanas para terminar nuestra campaña “Una Vida Sin Miedo” y todavía hay mucho por hacer para llegar a nuestra meta de 5.000 €. Gracias al apoyo de personas como tú, hemos recaudado 1.500 € – donaciones que van a proveer de medicamentos, comida, y cuidado a los animales recién rescatados por el Santuario Wings of Heart.

Pero si no llegamos a nuestra meta, perderemos todas las donaciones recibidas hasta ahora y terminamos con nada. Por este motivo, necesitamos apoyo urgente para asegurar que la campaña sea un éxito. Como forma simbólica de agradecer su aportación a las personas que donan, hay disponibles una serie de premios exclusivos. Por favor, ayúdanos a difundir la campaña y no perder esta oportunidad importante de ayudar a los animales.

Esta semana, queremos compartir contigo la historia de Rita – una burra que vino de una situación espantosa para vivir libre en el santuario con nosotros.

El 15 de marzo de 2013 recibimos una llamada de ayuda urgente.

En el municipio de Labastida, en Vitoria – Gasteiz, una familia de burros brutalmente maltratada durante años necesitaba un lugar al que ir. Estos tres burros – madre, padre e hijo – habían sido decomisados por la diputación de Álava, tras reiteradas denuncias, junto a otros animales como perros, cabras y dos conejos. Un vecino de Labastida que no disponía de licencia de ningún tipo, ni núcleo zoológico, acumulaba animales en pésimas condiciones en una finca cedida por el ayuntamiento. Los animales malvivían sin ningún tipo de atención veterinaria, hacinados, atados con cadenas y privados de agua y de una alimentación adecuada. Fueron los vecinos de la localidad quienes, a escondidas, evitaron que esta familia y otros animales murieran. Por desgracia para las cabras, no pudimos llegar a tiempo porque las hizo desaparecer el denunciado.

Rita llegó al santuario muy sucia, con una fuerte infección en la piel producida por hongos, cicatrices en todo su cuerpo, extremadamente delgada y llena de parásitos. Nos sorprendió el mal estado de su pelo, su gesto tan apagado y lo sumisa que era. Era desconfiada, pero no tanto como Martín, su pareja. Cuando alzabas la mano para acariciarle la cara, se apartaba y se alejaba, temerosa de recibir un golpe.

Con el tiempo, sociabilización y mucho cariño por nuestra parte, Rita ha recuperado un brillo impresionante en su pelo, ha ganado peso y ha incrementado su autoestima. En parte gracias a su hijo y en parte gracias a los cuidados y al ambiente que se respira en el Santuario. Aquí ellos son libres para disfrutar de sus vidas y eso es algo que se contagia de unos a otros. A Rita le ha convertido en alguien adorable y cariñosa que, aunque desconfía mucho, se deja abrazar y ha aprendido a aceptar el cariño y la ternura.

Ya viejecita, a Rita le gusta pasar la mayoría de su tiempo con su mejor amiga, otra burra anciana que se llama Moni. Las dos abuelitas andan por el santuario a su ritmo relajado – comiendo, durmiendo siestas y haciendo visitas a sus cuidadores. Las memorias lastimosas que Rita llevaba almacenadas en su cerebro durante tantos años, ya han sido dejadas atrás y Rita puede respirar aliviada porque, en sus últimos años de vida,  puede vivir libre. Rita ya vive una vida sin miedo.

Capítulo 7: Pepa

Estamos a tan sólo una semana de finalizar nuestra campaña “Una Vida Sin Miedo” y ahora realmente necesitamos tu ayuda para que sea un éxito y alcancemos nuestro objetivo de 5.000 €. ¡Si no llegamos a esta suma, NO recibiremos NINGUNA de las donaciones aportadas hasta el momento!

Desde el lanzamiento de la campaña hace apenas seis semanas, hemos compartido contigo las historias de seis habitantes de Wings of Heart. Protagonistas que lograron superar sus pasados traumáticos con su fuerza y nuestro cariño, y que han encontrado la paz y la felicidad que respiran ahora en el santuario. Durante este tiempo, también hemos dado la bienvenida a nuestros recién llegados, como el caso de la pequeña Galicia y otros bebés, o de adultos como Alba. Con ellos también llegan asociados nuevos costes, principalmente atención veterinaria y medicamentos. Por esta razón, la campaña Una Vida sin Miedo es tan importante para nosotros. Por favor, ayúdanos hoy a alcanzar nuestro objetivo de 5.000 €. Al apoyarnos, estarás ayudando a animales como Galicia, Alba y Pepa (estrella de nuestro capítulo de esta semana) a obtener la oportunidad de vivir la vida que se merecen.

LA HISTORIA DE PEPA

Pepa fue encontrada en un campo abandonada a morir de hambre. Estaba literalmente en los huesos, sin poder caminar por una grave infección en una de sus piernas y atendida, en la medida de lo posible, por una pareja que la encontró y contactó con nosotros. Cuando llegamos a recogerla, nos sorprendió su lamentable estado físico. Podíamos palpar todo su esqueleto a través de su piel y no lográbamos entender cómo había podido mantenerse con vida.

Sus primeros días en el santuario fueron muy inquietantes y, temiendo por su vida, nos quedábamos despiertos hasta altas horas de la noche con ella. Por la mañana, nos acercábamos con el temor de que nos hubiera dejado. Pero, para nuestra sorpresa, cada mañana sus ojos se abrían al oír nuestros pasos y nos daba las fuerzas necesarias para seguir luchando por ella. Pepa nos demostraba a diario que tenía muchas ganas de vivir. Confiaba plenamente en nosotros y en su veterinaria, y aguantaba estoicamente todas las curas que había que practicarle en su pierna.

Pepa tenía tantas ganas de salir adelante que nos emocionada ver como poco a poco se iba recuperando y conseguía un sorprendente cambio físico en apenas unas semanas. Ganaba peso, reflejaba salud y ganas de vivir. Había momentos en los que conseguía que se nos saltaran las lágrimas, como cuando, tras varias curas, quiso correr antes de volver a aprender a caminar.

La recuperación de Pepa ha sido increíble. Rara vez hemos visto la transformación tan espectacular de un animal prácticamente desahuciado para convertirse en alguien tan sano y feliz. Pepa se ha recuperado tan bien que ya vive en la guardería con sus compañeros. Su primer día en ella fue muy emocionante para todos: fue muy bien recibida, no paraba de correr y saludar a todos, como si siempre hubiera estado allí.

A Pepa también le encanta pasar momentos con nosotros, tumbarse, apoyar su cabeza sobre nosotros, cerrar los ojos, relajarse y dejarse acariciar. Ella sabe que está a salvo, y que, de ahora en adelante, vivirá “Una vida sin miedo”.

Capítulo 8: Galicia y Pablo

Es el último capítulo de nuestra campaña “Una Vida sin Miedo” y, gracias a ti, ha sido un gran éxito. Hace unos días, alcanzábamos nuestro objetivo de €5.000, ¡No podríamos haberlo hecho sin ti!

Hemos decidido cerrar la campaña no con una historia del pasado como teníamos previsto, sino con una historia de lo que está sucediendo estos últimos días en el santuario. Si nos sigues en redes sociales, es muy probable que ya hayas conocido a Galicia y Pablo: una cabrita y un corderito rescatados durante el transcurso de nuestra campaña. Galicia llegó primero y Pablo un par de semanas después. Ambos tenían apenas un día de vida cuando los recogimos y, con mucho cariño y cuidados, hemos conseguido que salieran adelante. 

Queríamos compartir contigo su conmovedora historia para mostrarte exactamente a dónde va tu generoso apoyo. Al apoyar nuestra campaña, no sólo has ayudado a difundir y crear conciencia sobre nuestro trabajo, sino que, literalmente, has facilitado el rescate de estos dos maravillosos nuevos miembros de nuestra familia, así como de otros más llegados también en las últimas semanas. Gracias a personas como tú, la pequeña Galicia y su hermanito, Pablo, vivirán para siempre Una Vida Sin Miedo.

Desde el fondo de nuestros corazones, gracias por ayudarnos a alcanzar nuestro objetivo y esperamos que disfrutes de este último capítulo de la campaña.

Si te has enamorado de Galicia y de Pablo, como nos ha sucedido a nosotros, y quieres seguir formando parte de sus vidas, puedes hacerlo como madrina o padrino. Para más información, envíanos un correo a apadriname@wingsofheart.org

Esperamos que, cuando conozcas a nuestros amigos, tú también los veas cómo lo hacemos nosotros. Algunos de estos animales han superado un trauma horrible – la pérdida de sus madres y amigos, abusos físicos o traumas emocionales – pero cada uno de ellos es, sin duda alguna, un luchador que se negó a darse por vencido. Como Trasgu, la corderita ciega desechada y arrojada literalmente a los lobos como alimento, que sobrevivió y ahora tiene una vida plena, a pesar de su discapacidad.

Cuando rescatamos a uno de estos animales, le proporcionamos un hogar seguro y le hacemos una firme promesa: la garantía de una vida sin miedo.

No podemos cumplir esta promesa solos y AQUÍ ES DONDE ENTRAS TÚ.

Al apoyar hoy nuestra campaña “Una Vida Sin Miedo”, estarás ayudando, entre otros, a Pepa, la oveja herida que fue abandonada a morir de hambre en medio de la nada. Nos comprometimos a salvarla y ella, por su parte, nos ha demostrado, con su lucha diaria y su asombrosa recuperación, que nunca perdió la esperanza y que iba a sobrevivir.

Cómo Ayudar

Con una pequeña contribución, no sólo estarás ayudando a todos los animales que un día rescatamos para darles un nuevo hogar, sino también a todos aquellos que aún no conocemos pero que, con certeza, también necesitarán nuestra ayuda. Si alguien no se hubiese compadecido de Evaristo, valorado tan sólo como un “premio de una rifa”, habría sido la cena del “afortunado ganador” y no el cabritillo maravilloso que es hoy. Cuando la realidad actual nos demuestra que, lamentablemente, estamos alcanzado las cotas más altas de la historia con relación a la explotación de especies dirigidas al consumo, no podemos mirar hacia otro lado y darles la espalda.

Gracias a la ayuda de personas como tú, podremos mantener nuestra promesa y proporcionales una nueva vida, una vida sin miedo.

¿Te quedarás con nosotros y nos ayudarás a cumplir nuestra promesa?

¿Darás el regalo de Una Vida Sin Miedo a un animal que te necesita hoy?

5 €: Antibiótico para bebé.

10 €: Análisis coprológico inicial.

25 €: Calostro necesario para un cordero, como Paquita y Julián.

50 €: Desplazamiento del veterinario al santuario.

100 €: Vacunas para un animal.

500 €: Tratamiento de desparasitación preventiva de todos los animales del santuario.

1.000 €: Material para curas (jeringas, clorhexidina y gasas, desinfectante, guantes etc.) durante 3 meses.